La ley ómnibus, que retrocedió este miércoles en Diputados tras haber obtenido la aprobación en general, propone una serie de cambios en los procedimientos para los divorcios y las sucesiones notariales, entre otros tantos puntos. Al respecto, el presidente del Colegio de Abogados de Santa Fe primera circunscripción, Andrés Abramovich, visitó este miércoles los estudios de UNO 106.3 y aseguró en el programa Ahí Vamos que, de confirmarse las modificaciones, será “un absurdo”.

El profesional remarcó que, aunque el proyecto busque reducir el tiempo y los costos de estos trámites administrativos, de concretarse solo generará “el efecto contrario al que se está buscando”.

En lo que respecta al divorcio, el abogado destacó que los procesos actuales “ya son rápidos y baratos” y que el nuevo proyecto significaría una posible pérdida irreparable de derechos para los implicados. En detalle, los cambios permitirían divorciarse sin la intervención de un abogado y un juez, e introduce la opción de que los cónyuges expresen la voluntad de disolver el matrimonio ante un “órgano administrativo” (como el Registro Civil), y que eso baste para divorciarse.

Ante esta propuesta, señaló: “No se contempla la situación de la parte más vulnerable, que muchas veces requiere el asesoramiento de un profesional de la abogacía para que explique, informe, le haga conocer cuáles son sus derechos, sus deberes, sus obligaciones y sus garantías. Antes de la firma, en la actualidad, ante cualquier situación conflictiva o una situación que las partes de común acuerdo quieren divorciarse, tienen que tener el asesoramiento del profesional para evitar pérdidas irreparables de derechos”.

Además, Abramovich destacó que el proyecto de la ley de “Bases” no tiene en cuenta otras definiciones comunes de un divorcio, que tendrán que continuar realizándose por la vía judicial: “Qué hacemos con los bienes, los hijos menores, el régimen comunicacional, los alimentos, el régimen de visitas”.

Sobre la sucesión notarial, que con los cambios podría resolverse con un escribano, prescindiendo de un abogado y un juez, el representante destacó que traerá problemas de imparcialidad: “El escribano ¿A favor de qué interés va a responder? A favor del que le paga, del que lo contrata. Entonces, en una situación en que exista algún conflicto, el escribano va a responder a la parte que le paga”.

Frente a la premisa de que las modificaciones harán “más baratos” los trámites, Abramovich fue contundente: “Es una mentira”. Y detalló: “Si prospera el proyecto de sucesiones notariales se va a tener que pagar honorarios del escribano, que ya son caros; honorarios del abogado, porque se establece patrocinio jurídico obligatorio; los gastos de escritura y las tasas”. En suma, aseguró que serían cuatro gastos contra el único que rige actualmente, que es el honorario del abogado a cargo. “Es totalmente un absurdo” sentenció el profesional.

Continuando con las sucesiones, señaló que el sistema actual ayuda en la visibilización del proceso, lo que permite que otros posibles beneficiarios no sean perjudicados: “Si queda en el ámbito de una escribanía, eso (el proceso) se fondea y a otra cosa”.

“Nosotros entendemos que esto no está estudiado con la profundidad que merece. En dos días pretenden fulminar una legislación que ya viene rigiendo correctamente hace mucho tiempo”, expresó Abramovich y aseveró que las normas que rigen actualmente pueden perfeccionarse, “pero no de esta manera”.

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